El mal regresará, mas sus suaves caricias; insípido viento, asesinarán los rezagos de su hedor.
Fortuito será el fantasioso y quimérico fuego entre los dos, él posee el sol naciente que mi luna aguarda con temor, él me obsequia un sol ferviente de incesante calor.
Ya en mis días de penumbra esbozaba con nostalgia el insano sabor del destierro y la sonrisa escondida tras un taciturno reflejo.
Ya en mis días de penumbra presenciaba un fascinante dolor.
No he de girar el velo ni la aureola ha de brillar por sí sola, el fulgor de ese misterio vivirá en la matriz del inmolable infierno saturniano.
Se ha de nutrir de la vivas hojas de alegría, ha de existir de los bellos lagos de armonía. Mas el sendero tenebroso, será cautivo de las sacras y sollozantes familias del arcén de lo fatuo.
La ligera fragancia seducirá al prisionero, lo hará un diabólico y contumaz enemigo de lo perverso y saciaremos juntos el placer de lo etéreo.
Aquel vetusto árbol de obscuras y burdas raíces, quedará en el olvido y ésos, sus pútridos frutos perecerán en un profudno río de agusanados canales.
Exótica y sanguinolenta descubriremos la indumentaria de nuestro preciado amanecer, en un cielo maravillosamente intocable y rebosante de excitación.
Así aclamaremos al Dios que
Suzanne On Line
domingo 12 de junio de 2011
domingo 13 de marzo de 2011
En la penumbra de tu recuerdo
Si en la oscuridad de tus ojos se viera el reflejo de mi ausencia
mirarías estos ojos míos sin temor,
plasmarías tu alma apasionada en mi sueño desmedido
ni el lienzo más fino podría transmitir ese fulgor que nacería de tus labios
si silenciosos entre mis pétalos durmiesen durante el anochecer
mágica y genuina la instancia en que el botón del renacer rozó la yema de mi razón
si en la penumbra de mis ojos vislumbrases la dulzura de los años
si en los años hallases la ternura de la penumbra...
no esperarías en el asiento del ataúd de mi recuerdo
no volverías sino a mi encuentro
y jugaríamos sin odios abrazándonos al viento,
aquel viento que de una brisa nos arrebató la hermosa risa
que juntos exploramos
en el centro del universo que alguna vez
como niños fantaseamos,
en el romántico cetro, que aún anunciamos...
mirarías estos ojos míos sin temor,
plasmarías tu alma apasionada en mi sueño desmedido
ni el lienzo más fino podría transmitir ese fulgor que nacería de tus labios
si silenciosos entre mis pétalos durmiesen durante el anochecer
mágica y genuina la instancia en que el botón del renacer rozó la yema de mi razón
si en la penumbra de mis ojos vislumbrases la dulzura de los años
si en los años hallases la ternura de la penumbra...
no esperarías en el asiento del ataúd de mi recuerdo
no volverías sino a mi encuentro
y jugaríamos sin odios abrazándonos al viento,
aquel viento que de una brisa nos arrebató la hermosa risa
que juntos exploramos
en el centro del universo que alguna vez
como niños fantaseamos,
en el romántico cetro, que aún anunciamos...
domingo 27 de febrero de 2011
Si estuviera cerca el mañana de mi pincel,
yacería lejos el otoño de mi juventud
y obscurecería la penumbra de mi ayer,
mas detendría sólo aquella instancia en que
milagrosamente de mi ser te vi nacer,
cumpliría la faena del destino y echaríamos a correr,
solos tú y yo, felices por el rumbo del murciélago y la flor,
contentos porque la noche llegó y el día ya pasó,
mas cuando este cercano el último bosquejo de mi pincel,
ya habrás germinado, bello capullo de mi ser
cuando aquel retrato este deshecho,
da por hecho, que pensarás en mi lecho,
aquel que en algún alba nuevamente jugaremos.
Dedicado al amor que siento por mi único y gran amor : Van
yacería lejos el otoño de mi juventud
y obscurecería la penumbra de mi ayer,
mas detendría sólo aquella instancia en que
milagrosamente de mi ser te vi nacer,
cumpliría la faena del destino y echaríamos a correr,
solos tú y yo, felices por el rumbo del murciélago y la flor,
contentos porque la noche llegó y el día ya pasó,
mas cuando este cercano el último bosquejo de mi pincel,
ya habrás germinado, bello capullo de mi ser
cuando aquel retrato este deshecho,
da por hecho, que pensarás en mi lecho,
aquel que en algún alba nuevamente jugaremos.
Dedicado al amor que siento por mi único y gran amor : Van
Nostálgica Fragancia de un Suspiro
Latente abatía en nidos de borrasca
serena melodía en gélido ciclón
fulgor de crepúsculo en mis añoranzas
celeste averno de consolación
trepitas jadeante en los canales de mi pasión
flameas glorioso lloviznas de llanto en los manantiales de mi visión
bosquejas con tímido pálpito tu hábil exploración
rebuscas mis gritos de canto en tu penetrante ilusión
colmas con éxtasis tu pérfida fascinación
y en los frágiles reos de mi fervorosa devoción arrancas mustios pétalos de ternura
con melancolía percibo los lejanos laureles de lozano verdor
con ensueño esos belfos de sabio temblor
mas con tristeza lentamente inhalo la nostálgica fragancia
del suspiro de tu amor
sábado 29 de enero de 2011
"Qué es este cáliz que mi pecho oprime y a mis pupilas descaradamente deslumbra...qué es esta emoción trasgredida que me encara fuego y tierna pasión, qué es este sentimiento que me mata y resucita con sólo pensar, qué obsceno es ésto que me ha hecho amar..."
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romanza
viernes 7 de enero de 2011
La lejania de nuestro reencuentro
Cuando el alba aparezca, entonces nos reencontraremos en el horizonte de aquel mundo que alguna vez juntos creamos. Cuando todos los sonidos del mundo se hallan apagado y solamente quede el silencioso palpitar de nuestros recuerdos, nos veremos como solíamos hacerlo en nuestros eneros. Tal vez no sea como tantas veces nos proyectamos, luego de un veterano romance y en un lecho compartido hechos dos ancianos... pero sí luego de muchos años de habernos esperado. ¿Quiénes somos nosotros ahora para arrepentirnos de ese tierno amor que presuroso y sin razones surgió en nuestra más noble mocedad? ¿Quiénes seremos después de toda esta guerra de malévolos peones? Aún no lo sabemos. Sólo el nucleo de mis ojos y sus potentes gotas de lluvia saben que responden a los mensajes de mis alturas y observan el delirante estado de tu ser. Perdonaré al destino por habernos unido y distanciado con viles trampas; lo perdonaré porque sé que nos volverá a unir. ¿Dónde habrá quedado la lucidez del soldado fiel que salvaba a su amada princesa? ¿Por qué mi amante caudillo hundió sus pensamientos en los caudales del infierno? ¿Cuándo transformaste amado mío, el ángel celestial de tu alegría en grises apatías? ¿Quién destrozó el cristal que protegía nuestra matriz? ¿Quién te arrancó del dulce panal de mi corazón? ¿Quién maldijo la calidez de este profundo amor? Aún sin apacibles e intensos osculos mi piel tiritaba con tu presencia, aún sabiendo de tu demente agonía, mis labios rogaban tu atención. Qué no haría por reedificarte, por fortalecerte, por tu salvación, vida mía. Sonriendo entre llantos me enorgullece saber que todo esto ha sido verdad. Así admito que tu triste eufonía tocó mi alma y tu resplandeciente destello deslumbró mi morada. Ahora te pienso, después te siento y finalmente me entrego a la resiganción de tu inevitable olvido. Mas en el albergue de mis pensamientos, mi amor, existirá siempre la esperanza de caminar tomados de las manos del corazón, juntos, hacia la eternidad. Dedicado a la memoria de un viejo amor
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recuerdos
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