miércoles, 1 de diciembre de 2010

La pasión del ayer se hizo nieve en mi soledad,
la inocencia del pasado se hizo carne en tu ausencia,
la ternura de un viejo mundo se hizo frialdad en mi alma,
la osadía de mi niño se hizo verguenza en mi calma,
la añeja tristeza se hizo sonrisa en mi máscara,
la virtud del ayer se opacó en la oscuridad,
la ardorosa inquietud se hizo bruma en la eternidad,
la pavorosa locura se hizo cárcel en mis sueños,
la mirada peligrosa se hizo hazaña en el infierno de mis anhelos,
la frecuencia se hizo niebla en mis tormentos,
la influencia se hizo paraíso en mis deseos,
la nostalgia se hizo plenitud en sus caricias,
la felicidad se hizo tinieblas en tu sombra,
la búsqueda se hizo laberinto en su música,
la vida se hizo penumbra sin tu llaga,
la estrella se hizo puñal en mi teatro,
la mar se hizo polvo en tus memorias,
la ilusión se hizo merced de la perfidia,
la dulzura se hizo madre de mi dolorosa vía,
la esperanza se arrulló en mi aciaga sabiduría,
Aquel amor cruzando algún sendero viajará de mi espiga ,
aquel sentimiento será tu fiel guía.