viernes, 7 de enero de 2011

La lejania de nuestro reencuentro

Cuando el alba aparezca, entonces nos reencontraremos en el horizonte de aquel mundo que alguna vez juntos creamos. Cuando todos los sonidos del mundo se hallan apagado y solamente quede el silencioso palpitar de nuestros recuerdos, nos veremos como solíamos hacerlo en nuestros eneros. Tal vez no sea como tantas veces nos proyectamos, luego de un veterano romance y en un lecho compartido hechos dos ancianos... pero sí luego de muchos años de habernos esperado. ¿Quiénes somos nosotros ahora para arrepentirnos de ese tierno amor que presuroso y sin razones surgió en nuestra más noble mocedad? ¿Quiénes seremos después de toda esta guerra de malévolos peones? Aún no lo sabemos. Sólo el nucleo de mis ojos y sus potentes gotas de lluvia saben que responden a los mensajes de mis alturas y observan el delirante estado de tu ser. Perdonaré al destino por habernos unido y distanciado con viles trampas; lo perdonaré porque sé que nos volverá a unir. ¿Dónde habrá quedado la lucidez del soldado fiel que salvaba a su amada princesa? ¿Por qué mi amante caudillo hundió sus pensamientos en los caudales del infierno? ¿Cuándo transformaste amado mío, el ángel celestial de tu alegría en grises apatías? ¿Quién destrozó el cristal que protegía nuestra matriz? ¿Quién te arrancó del dulce panal de mi corazón? ¿Quién maldijo la calidez de este profundo amor? Aún sin apacibles e intensos osculos mi piel tiritaba con tu presencia, aún sabiendo de tu demente agonía, mis labios rogaban tu atención. Qué no haría por reedificarte, por fortalecerte, por tu salvación, vida mía. Sonriendo entre llantos me enorgullece saber que todo esto ha sido verdad. Así admito que tu triste eufonía tocó mi alma y tu resplandeciente destello deslumbró mi morada. Ahora te pienso, después te siento y finalmente me entrego a la resiganción de tu inevitable olvido. Mas en el albergue de mis pensamientos, mi amor, existirá siempre la esperanza de caminar tomados de las manos del corazón, juntos, hacia la eternidad. Dedicado a la memoria de un viejo amor

1 comentario:

sujimsusana dijo...

Ofrezco una disculpa muy grande por obviar las tildaciones, lamentablemente no consigo la manera de ponerlas.